11 de junio de 2011

ALDO PELLEGRINI


-Datos Bio-bibliográficos:

Poeta, ensayista y crítico de arte argentino nacido en Rosario en 1903.
Después de cursar sus primeros estudios se trasladó a Buenos Aires en 1922 para graduarse como Médico.
Es uno de los iniciadores del vanguardismo de su país junto a Enrique
Pichon-Rivere, Francisco Madariaga y Enrique Molina, entre otros.
Fundador de la revista Qué, nunca ahorró esfuerzos para fomentar todas las actividades relacionadas con el arte y la literatura. Es autor de la «Antología de la poesía surrealista de lengua francesa» 1961, «Antología de la poesía viva latinoamericana» 1966 y de «Panorama de la pintura argentina» en 1965.

Entre sus libros de poesía, se cuentan: «El muro secreto» en 1949, «La valija de fuego» en 1953, «Construcción de la destrucción» en 1957, «Distribución del silencio» en 1966, y «Escrito para nadie» en 1973.
-El conjunto de su obra fue editado en 2002 con el título de «La valija de fuego».
Falleció en 1973. ©
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*En voz baja


En voz muy baja

para poder atravesar la fragilidad de tu sueño

te haré la revelación de las formas

te contaré la belleza

de lo que nunca se vive

las maravillas que nacen imprevistas de la intensidad

del ardor

te enseñaré a caminar con firmeza en la oscuridad

a iluminar la noche con los deseos

a investigar el secreto inmortal

las aventuras galantes alineadas por orden

cronológico

de la vigilia

las borrará el sueño que busca la mujer que todos

rechazan

la mujer que enciende su espíritu caída en las

maravillas del amor

Yo

despierto

predico la absurda técnica de la irresolución

inmóvil

en voz muy baja

te revelo

que el mundo es una graciosa mentira inventada por el

buen humor de los mártires.

*He encontrado el secreto de tus ojos


Mírame

busco en el fondo del pozo la cantárida dorada

y para salvar a la noche asesino a los noctámbulos

mírame hasta el agotamiento de las fuentes

donde el temblor se deshace

en la inmovilidad de tus ojos

¿desde qué día señalado por la ausencia de horas

has dejado de creer en la noche?

el amor es una forma de la maduración de los ríos

es un pasatiempo vertiginoso al borde del abismo

y tú has comenzado a caminar por la cuerda de mis sueños

a embellecer la muerte de los pasos.



Para que sólo tu luz me ilumine

ordena que hoy sea el último día

ordena que se derrumben las alturas

arranca la blanca mancha del sol

de otros ojos extraños que pasan.



Mírame

mírame en la luz de un universo sin mundos

en la luz de esa aurora feroz

mírame con tus dientes

y a través de la espuma

de océanos interminables que nos acechan.


*Horizonte líquido


Con paso tranquilo

los transeúntes avanzan hasta el umbral de las

pupilas

amantes negros

ahuyentan a los perros enfurecidos

es la hecatombe de la lujuria

que se agita detrás de los rostros demudados

con paso tranquilo

amantes policromos se cruzan en la alameda de la

angustia

en su alicántara
el espectador perfecto estudia impasible las señales

de vértigo

el fuego latente de las vírgenes

el semblante inmaculado de las puertas

una voz se entreabre para mostrar su oscuro deseo

el amante negro sube las escaleras arrebatado por

la danza frenética

las ventanas se cierran

silencio de la noche de la carne

los desconocidos se estrechan la mano

una conversación interminable descansa en el

extremo límite de la sombra

desde la fría pupila los gimnastas ruedan por las

escaleras destrozadas

¿cómo llegar hasta lo que de ti no se ve?

¿cómo hacer brotar el deseo ardiente de tu carne

entreabierta?

a sus pies

los perros enfurecidos ladran

ojos implacables

en ellos se pierde el lenguaje de los deseos

el ahorcado se balancea al eco de los ladridos

buenas noches

todo termina

los perros aterrados huyen del horizonte ardiente y

líquido

palidece el vigor

de los brazos ávidos

una noche tranquila para el desconocido que se

aleja

una noche de olvido negro.


*La casa


La casa

es una sombra del vértigo

que agita las manos de los moradores de la espera

un único juguete

la máscara

delante del gato inexplicable

el ente que detiene las horas

la apacible inexistencia de la noche del tiempo

vive la multitud en uno

¿a quién puede sorprender

el gato inmóvil que contempla la espera?

las sombras cubren el muro de la pequeña ausencia

no existe la multitud no existe uno

sólo las manos que se sumergen cada vez más en la sombra

para beber con extraña avidez el cálido licor nocturno

¿a quién puede sorprender

la visita de la pequeña ausencia envuelta en su repetido vértigo?

la única vigilia de la máscara

que despierta a los ausentes

que detiene la hora del gato inexplicable

un rayo de luz

hace más profundas las sombras

la casa

cesa de girar

la inmovilidad se arranca la máscara.

*La certidumbre de existir


Si

lo he visto todo

todo lo que no existe destruir lo que existe

la espera arrasa la tierra como un nuevo diluvio

el día sangra

unos ojos azules recogen el viento para mirar

y olas enloquecidas llegan hasta la orilla del país silencioso

donde los hombres sin memoria

se afanan por perderlo todo



En una calle de apretado silencio transcurre el asombro

todo retrocede hasta un limite inalcanzable para el deseo



pero tu y yo existimos



tu cuerpo y el mío se adelantan y aproximan

y aunque nunca se toquen aunque un inmenso vacío los

separe

tu y yo existimos

*La mujer transparente


Tu voz era una bebida que yo sorbía silencioso

ante las miradas asombradas

un pájaro de luz

salió de tu cuerpo transparente

pájaro de luz

instante que revolotea

a una velocidad vertiginosa

atravesando calles y calles

persiguen tu cuerpo que huye

¿cuándo podrás alejar a la jauría enloquecida?

desamparada

te has destrozado al caer

los restos de tu cuerpo se arrastran por todos los rincones

del mundo

ah un día renacerás tú

la transparente

única, inconfundible

levemente inclinada , nunca caída

rodeada de impenetrable silencio

avanzando tu pie frágil entre la vacilante monotonía

ah un día renacerá tu risa

tu risa de pájaro transparente

tu risa herida.

*Mármoles

Nadie podrá olvidar

la voz velada del arqueólogo en cuclillas

buscando entre antiguas ruinas

las huellas de la angustia de los siglos

hundidas en la arena

sólo prosperan las prostitutas petrificadas

que conservan a través de los siglos

un inagotable deseo de amor

la voz velada y lejana busca lo viviente en lo

muerto

a la sombra de la voz

la más deliciosa de las doncellas se desnuda de sus

heridas



piadosamente

cae una noche rota

piadosamente

sopla sobre los antiguos mármoles

el gran viento de los acoplamientos

en cada instante nacen y mueren de un modo

infinito

seres invisibles que fecundan al tiempo

la voz lejana llama

al misterio derramado entre los monumentos

arqueológicos

una tempestad de mordiscos

hace sangrar los mármoles

sangre coagulada del tiempo inalcanzable

sangre inalcanzable del vacío.

*Necesidad de la máquina de calcular


Los búhos de cráneo transparente

todas las mañanas engendran el mismo paisaje en

sus ojos

de allí parten las sonámbulas vestidas de frío

para descender las desnudas escalas barométricas

de allí parten galopando las pestañas

para alcanzar la cumbre más alta de la pasión

los búhos de cráneo transparente

confunden el tiempo y la realidad

confunden el hombre y la miseria

confunden la ciencia con el sueño

sólo la máquina de calcular

puede aclarar la inmensa confusión que nos rodea

es necesario calcularlo todo

es necesario estudiar el origen de los precipicios

calcular el número de mujeres de rostro roído por

la niebla

calcular la ferocidad de los dientes

calcular los denominadores frenéticos

calcular los ríos que corren por la memoria

calcular las personas que se detienen bruscamente

en los puentes

calcular el vértigo de las láminas sumergidas

calcular los escalofríos

los castigos

la buena voluntad que se enfría

y calcular la distancia del hombre implacable

que se incorpora

para vomitar.

*Sobre la contradicción


Si extiendo una mano encuentro una puerta

si abro la puerta hay una mujer

entonces afirmo que existe la realidad

en el fondo de la mujer habitan fantasmas monótonos

que ocupan el lugar de las contradicciones

más allá de la puerta existe la calle

y en la calle polvo, excrementos y cielo

y también ésa es la realidad

y en ésa realidad también existe el amor

buscar el amor es buscarse a sí mismo

buscarse a sí mismo es la más triste profesión

monotonía de las contradicciones

allí donde no alcanzan las leyes

en el corazón mismo de la contradicción

imperceptiblemente

extiendo la mano

y vivo.

*Sustancia erótica


Paisaje de latidos

el viento azota tu mirada ardiente

ahí está agazapada la espera

un lejano murmullo anuncia los estremecimientos

de un salto intentas aniquilar la vida

y encender un crepúsculo de miradas frías

¿a quién buscas por ese camino palpitante?

¿qué fuga detienen tus manos tenaces?

corazón que galopa

hasta atravesar tu transitable desnudez

y hace estallar la vida

la vida

ahora llega la muchedumbre de horas indecisas

tu corazón galopa lejos de mí

tu mano cae

desde el instante sin tiempo

fracasada tu muerte

indiferente a todo próximo sueño.

*Todo te nombra


Las trayectorias opuestas se encuentran se

abren los muslos temerosos

el amor arranca sus raíces del sueño

una nube se cierne sobre el párpado

el gran señor de la mañana dormita



La noche atraviesa el puente el carruaje

extraviado de los que despiertan se detiene

en el punto donde se acumulan los murmullos

un árbol de frío eleva su voz colérica

la mirada de la angustia despliega sus reflejos

todo te nombra



La inmovilidad del río el barquero espera

las luces acuden en socorro de la fiesta del corazón

el deseo de la mujer es un grito el coro

de las damas elegantes en la nebulosa de la dádiva

se consume el temor rueda

la despiadada cadena de los visitantes lentamente

se purifica la esclavitud los nervios abiertos

recogen las intenciones extrañas el hábito

del perseguidor la aparición

de un vago suicidio en la mañana de los lamentos

el definitivo

exterminio de los sollozos la estrella torturadora y

el mago de la alta sombra

portador de la palabra lacerante

te nombra.

2 comentarios:

Perfecto dijo...

Mi querida amiga:
No he dejado un comentario antes, por releer estos poemas que nos traes de Aldo. Desde que leí un poema de él, titulado ARTE POÉTICA O DE LAS SIGNIFICACIONES, he tratado de leer algo más. Y hete aquí, que me encuentro a este adelantado del surrealismo en nuestra lengua en este tu blog.
Siempre he sido un gran lector de la poesía surrealista, a la que me aficionó Poeta en New York.
Te agradezco inmensamente poder disfrutar de estos maravillosos poemas, de un grandísimo poeta, sin duda.
Mi enhorabuena y mi agradecimiento.

Un abrazo

Elsa Tenca Mariani dijo...

Mi agradecimiento por el comentario,ya que trato de difundir poesía que tiene peso en la literatura.

En el caso de Pellegrini tradujo y publicó a los iniciadores franceses del Surrealismo,al castellano, en los 60.

Fue un difusor de la poesía en lo personal,en la época de la comunicación sólo por correo aéreo.

Un abrazo