24 de abril de 2012

FERNANDO PESSOA


Poeta, ensayista y traductor portugués nacido en Lisboa en 1888. Es la figura más representativa de la poesía portuguesa del siglo XX. Sus primeros años transcurrieron en Ciudad del Cabo mientras su padrastro ocupaba el consulado de Portugal en Sudáfrica. A los diecisiete años viajó a Lisboa, donde después de interrumpir estudios de Letras alternó el trabajo de oficinista con su interés por la actividad literaria.
La influencia que en él ejercieron autores como Nietzsche, Milton y Shakespeare, lo llevaron a traducir parte de sus obras y a producir los primeros poemas en idioma inglés. Dirigió varias revistas y pronto se convirtió en el propulsor del surrealismo portugués.
"Mensaje" fue su primera obra en portugués y única publicada en vida del poeta. Parte de su obra está representada por los numerosos *heterónimos creados durante su vida, siendo los más importantes :Alvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro.
Falleció en Lisboa en 1935. ©

Poemas de Fernando Pessoa:


*Abdicación

Tómame, oh noche eterna, en tus

brazos y llámame hijo.


Yo soy un rey que

voluntariamente abandoné mi

trono de ensueños y cansancios.



Mi espada, pesada en brazos

flojos, a manos viriles

y calmas entregué;

y mi cetro y corona yo los dejé

en la antecámara, hechos pedazos.



Mi cota de malla, tan inútil,

mis espuelas, de un tintineo tan fútil,

las dejé por la fría escalinata.



Desvestí la realeza, cuerpo y alma,

y regresé a la noche antigua y serena

como el paisaje al morir el día.

-Versión de F. Gutiérrez


*Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación...



Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación

De no yacer en mí mismo desnudo

Con ánimo de gritar, sin que sangre el seco corazón

En un último, austero alarido!



Hablo -las palabras que digo son nada más un sonido:

Sufro -Soy yo.

Ah, extraer de la música el secreto, el tono

De su alarido!



Ah, la furia -aflicción que grita en vano

Pues los gritos se tensan

Y alcanzan el silencio traído por el aire

En la noche, nada más allí!

-Versión de Rafael Díaz Borbón

*Amor es lo esencial...

Amor es lo esencial.

Sexo, mero accidente.

Puede ser igual

O diferente.

El hombre no es un animal:

Es carne inteligente,

Aunque algunas veces enferma.

-Versión de Rafael Díaz Borbón


*Autopsicografía

El poeta es un fingidor.

Finge tan completamente

Que hasta finge que es dolor

El dolor que de veras siente.



Y quienes leen lo que escribe,

Sienten, en el dolor leído,

No los dos que el poeta vive

Sino aquél que no han tenido.



Y así va por su camino,

Distrayendo a la razón,

Ese tren sin real destino

Que se llama corazón.

-Versión de Santiago Kovadloff


*Como si cada beso...

Como si cada beso

Fuera de despedida,

Cloé mía, besémonos, amando.

Tal vez ya nos toque

En el hombro la mano que llama

A la barca que no viene sino vacía;

Y que en el mismo haz

Ata lo que fuimos mutuamente

Y la ajena suma universal de la vida.

Versión de F. Gutiérrez

Coróname de rosas...*


Coróname de rosas,

de verdad coróname

De rosas

Rosas que al quemar

Sobre una frente queman

Demasiado Rápido!

Coróname de rosas

Y con el volátil follaje,

Que así sea.

(*) Ricardo Reis

-Versión de Rafael Díaz Borbón

*Cosechadora

Pero no, es abstracta, es un pájaro

De sonidos en el aire del encumbrado aire,

Y su alma canta sin molestar

Porque el canto es lo que la hace cantar.

-Versión de Rafael Díaz Borbón



*Cuando ella pasa

Sentado junto a la ventana,

A través de los cristales, empañados por la nieve,

Veo su adorable imagen, la de ella, mientras

Pasa... pasa... pasa de largo...


Sobre mí, la aflicción ha arrojado su velo:-

Una criatura menos en este mundo

Y un ángel más en el cielo.



Sentado junto a la Ventana,

A través de los cristales, empañados por la nieve,

Pienso que Veo su imagen, la de ella,

Que no pasa ahora... que no pasa de largo...

-Versión de Rafael Díaz Borbón

*El viento, el viento alto


El viento, alto en su elemento

Me hace más solo -no me estoy

Lamentando, él se tiene que lamentar.



Es un sonido abstracto, insondable

venido del elusivo fin del mundo.

Profundo es su significado.



Me habla el todo inexistente en él,

Cómo la virtud no es un escudo, y

Cómo la mejor es estar en silencio.

-Versión de Rafael Díaz Borbón

*He pasado toda la noche sin dormir, viendo...

He pasado toda la noche sin dormir, viendo,

sin espacio tu figura.

Y viéndola siempre de maneras diferentes

de como ella me parece.

Hago pensamientos con el recuerdo de lo que

es ella cuando me habla,

y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo

con su semejanza.

Amar es pensar.

Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.

No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no

pienso más que en ella.

Tengo una gran distracción animada.

Cuando deseo encontrarla

casi prefiero no encontrarla,

Para no tener que dejarla luego.

No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que

quiero. Quiero tan solo

Pensar en ella.

Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.

-Versión de Teodoro Llorente


Las rosas del jardín de Adonis...*

Las rosas del jardín de Adonis

Son las que yo amo, Lidia, esas efímeras rosas

Que en el día de su nacimiento,

En ese mismo día, mueren.



La luz es eterna para ellas, pues

Nacen con el sol cuando ya ha salido, y se acaban

Antes que Apolo pudiera incluso iniciar

Su trayectoria visible.



Como ellas, déjanos hacer de nuestras vidas un día,-

Voluntariamente, Lidia, desconociendo

Que existe la noche antes y después

El poquito que perduramos

(*) Ricardo Reis

-Versión de Rafael Díaz Borbón

*Llueve en silencio, que esta lluvia es muda...



Llueve en silencio, que esta lluvia es muda

y no hace ruido sino con sosiego.

El cielo duerme. Cuando el alma es viuda

de algo que ignora, el sentimiento es ciego.

Llueve. De mí (de este que soy) reniego...


Tan dulce es esta lluvia de escuchar

(no parece de nubes) que parece

que no es lluvia, mas sólo un susurrar

que a sí mismo se olvida cuando crece.

Llueve. Nada apetece...



No pasa el viento, cielo no hay que sienta.

Llueve lejana e indistintamente,

como una cosa cierta que nos mienta,

como un deseo grande que nos miente.

Llueve. Nada en mí siente...

-Versión de Ángel Crespo

No tengas nada en las manos... (*)

No tengas nada en las manos

ni una memoria en el alma,



que cuando un día en tus manos

pongan el óbolo último,



cuando las manos te abran

nada se te caiga de ellas.



¿Qué trono te quieren dar

que Atropos no te lo quite?



¿Qué laurel que no se mustie

en lo arbitrios de Minos?



¿Qué horas que no te conviertan

en la estatura de sombra



que serás cuando de noche,

estés al fin del camino?



Coge las flores, mas déjalas

caer, apenas miradas.



Al sol siéntate. Y abdica

para ser rey de ti mismo.

(*) Ricardo Reis
-Versión de Ángel Crespo

Oda (*)


Para ser grande, sé entero: nada

Tuyo exageres o excluyas.

Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres

En lo mínimo que hagas,

Por eso la luna brilla toda

En cada lago, porque alta vive.

(*) De heterónimo Ricardo Reís

Poema XXIX (**)

No soy igual en lo que digo y escribo.

Cambio, pero no cambio mucho.

El color de las flores no es el mismo bajo el sol

que cuando una nube pasa

o cuando entra la noche

y las flores son color de sombra.

Pero quien mira ve bien que son las mismas flores.

Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo

fijaros bien en mí:

si estaba vuelto para la derecha

me volví ahora para la izquierda,

pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies.

El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra

y a mis ojos y oídos atentos

y a mi clara sencillez de alma.

(**) De heterónimo Alberto Caeiro

*Reniego, lápiz partido...



Reniego, lápiz partido,

Todo cuanto deseé.

Y no soñé ser servido

De ir a donde nunca iré.



Paje embutido en harapos

Del triunfo que otros tuvieron,

Yo podré amar estos trapos

Por ser cuanto a mí me dieron.



Sabré, príncipe mendigo,

Coger, con la buena gente,

Entre el ondear del trigo

La amapola inteligente.

*Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía...


Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía,

Nada sería más simple.

Exactamente poseo dos fechas -la de mi nacimiento y

la de muerte.

Entre una y otra todos los días me

pertenecen.

Soy fácil de describir.

He vivido como un loco.

He amado a las cosas sin ningún sentimentalismo.

Nunca tuve un deseo que no pudiera colmar, pues nunca anduve ciego.

Incluso escuchar para mí fue nada más que un complemento del ver.

Comprendí que las cosas son reales y totalmente diferentes una de otra:

Lo comprendí con los ojos, jamás con el pensamiento.

Comprenderlo con el pensamiento hubiera sido encontrarlas

todas iguales.



Un día me sentí dormido como un niño.

Cerré los ojos y dormí.

Y, a propósito, yo era el único poeta de la Naturaleza.

Si muero pronto (**)


Si muero pronto,

Sin poder publicar ningún libro,

Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde,

Ruego, si se afligen a causa de esto,

Que no se aflijan.

*Si ocurre, era lo justo.


Aunque nadie imprima mis versos,

Si fueron bellos, tendrán hermosura.

Y si son bellos, serán publicados:

Las raíces viven soterradas

Pero las flores al aire libre y a la vista.

Así tiene que ser y nadie ha de impedirlo.

Si muero pronto, oigan esto:

No fui sino un niño que jugaba.

Fui idólatra como el sol y el agua,

Una religión que sólo los hombres ignoran.

Fui feliz porque no pedía nada

Ni nada busqué.

Y no encontré nada

Salvo que la palabra explicación no explica nada.



Mi deseo fue estar al sol o bajo la lluvia.

Al sol cuando había sol,

Cuando llovía bajo la lluvia

(Y nunca de otro modo),

Sentir calor y frío y viento

Y no ir más lejos.


Quise una vez, pensé que me amarían.

No me quisieron.

La única razón del desamor:

Así tenía que ser.



Me consolé en el sol y en la lluvia.


Me senté otra vez a la puerta de mi casa.

El campo, al fin de cuentas, no es tan verde

para los que son amados como para los que no lo son:

Sentir es distraerse.

(**) De heterónimo Alberto Caeiros-
-Versión de Octavio Paz

2 comentarios:

Perfecto dijo...

Poco conozco su obra, a pesar de haber leído bastante de la misma. Circunscribo esta falta de intensidad en su obra, a la tradicional indiferencia que españoles y portugueses nos hemos deparado históricamente. De todas formas, esta es una ocasión que, con tu buen hacer, nos ofreces para poder disfrutar de su maestría.
Enhorabuena, Elsa, por esta entrada de un escritor de tanta trascendencia literaria e intelectual.

Un abrazo.

Elsa Tenca-Mariani dijo...

Perfecto,amigo poeta: te agradezco tu sinceridad.
En Argentina el primer traductor fue Rodolfo Alonso.

Quizá se lo juzgó por lo privado y no por su obra??
Abrazos:Elsa